
Durante la última dictadura cívico-militar en Argentina, también fueron perseguidos, desaparecidos y forzados al exilio numerosos profesionales de la salud mental.
Psicólogas y psicólogos comprometidos con su tiempo, con la comunidad y con una práctica que no fuera indiferente al sufrimiento social.
Hoy los recordamos y honramos su legado: una psicología ética, crítica y profundamente humana.
Porque nuestra práctica no es ajena a la historia.
Porque el silencio también es una forma de violencia.
Porque la memoria es un compromiso colectivo.
🖤 A 50 años, seguimos diciendo: Nunca Más.


